Procesando...

¿Quién se va a encargar de Fido?

"Lo prometo mama, yo me hare cargo" decía Luis, "Por favor, sí, sí, sí"... entonces mamá y papá compran un perro. Las primeras semanas fueron grandiosas, Luis llamo a su perro Fido. Cada mañana antes de la escuela, Luis jugaba y paseaba con Fido. Por las tardes Luis jugaba con Fido, su nuevo amigo, pero solo las primeras semanas.

Entonces los intereses de Luis comenzaron a cambiar, ahora mamá tenia que pedirle varias veces a Luis que sacara a pasear a Fido o que le pusiera agua y alimento. En menos de 2 meses, el cachorro que llego a casa por una promesa "Lo prometo mama, yo me hare cargo", se estaba viniendo abajo, ahora mamá tenia que encargarse de Fido...

Es el cuadro típico, mamá termina haciéndose cargo del perro que el niño quería tener. Desafortunadamente para mamá aumenta el número de responsabilidades, ocasionando con frecuencia estrés en la relación familiar y el perro. El propósito de haber comprado el perro fue que Luis se haría cargo como lo prometió. La familia puede evitar esto tomando simples decisiones antes de comprar un perro. Un perro no debe ser adquirido solo por el deseo de un niño o por enseñar a un joven el sentido de responsabilidad, el perro debe ser recibido como parte de la familia y los niños alentados a participar en su cuidado.

Recuerde que el perro necesita atención, cuidado, afecto y siempre dependerá de alguien, así que antes de comprar un perro recuerde ¿Quién se va encargara de Fido?