Procesando...

Ginny, el perro que rescataba gatos

Esta es la historia de una perra que vino al mundo a rescatar gatos… Ginny, no hubo perra como ella, tenía un don especial. Ginny, era una perra criolla, mezcla de Schnauzer y Husky siberiano. Nació en 1988 y vivió en la isla de Long Beach. Antes de ser adoptada, la encontraron encerrada en un armario sin comida ni agua, luchando por sus cachorros. Fue trasladada a un refugio de adopción donde Felipe González estaba buscando un perro. Quería un Dóberman pero no tenían alguno en el área de adopción. Justo cuando Felipe estaba a punto de salir, el voluntario del refugio le dijo que tenía dos perros en la parte de atrás, recuperándose de ser esterilizados, un Dóberman y Ginny. Felipe no mostro interés en Ginny, se fue directo a la jaula del Dóberman. El voluntario insistió en que llevara a dar un paseo a Ginny. Así lo hizo y la paso muy bien. Cuando volvieron el estaba listo para firmar los papeles de adopción.

Tres días después de que Felipe adopto a Ginny salieron a caminar. Cuando Ginny vio un gato corrió tras este. Felipe pensó “Ginny y el gato van a pelear”… entonces Ginny se sentó al lado del gato y empezó a lamerle y el gato comenzó a ronronear. Felipe pensó que era una coincidencia. En otra ocasión Felipe y Ginny salieron a caminar y paso lo mismo, Ginny se echó a correr, cuando Felipe la alcanzó Ginny se puso a olfatear frenéticamente y arañar una tubería. Cuando la tubería se cayó, cinco gatitos salieron de ahí. Ella había rescatado a los gatitos.

Unas semanas más tarde Felipe y Ginny fueron al refugio para donar golosinas a los perros y gatos. Mientras Felipe estaba dando golosinas, Ginny se aproximo a las jaulas de los gatos. Cuando Felipe fue a buscarla la encontró delante de una jaula que tenía un gato con un solo ojo. Ginny le estaba rogando por el gato. Sabía que Ginny no se conformaría con un sólo gato, ella quería más. Felipe llevó el gato a casa de todos modos.

A la siguiente semana Felipe y Ginny fueron al refugio nuevamente. Ginny hizo su rutina (rogarle por un gato), Felipe una vez más se dio cuenta de que Ginny encontró un gato que necesitaba ser rescatado. Pocos días después de que Felipe adoptó el gato descubrió que el gato era sordo. Ginny tenía un instinto maravilloso para encontrar gatos que realmente necesitaban ayuda.

Ginny les devolvió la buena fortuna a los 900 gatos que rescato. Más que una rareza, Felipe sostiene que las travesuras heroicas de Ginny se basan en un amor incondicional por los gatos.

El amor y deseo de Ginny de salvar a los necesitados no se limitaba a sus amigos felinos. Por el contrario, Ginny demostró en al menos una ocasión que estaba preparada para rescatar a los seres humanos también. Reconociendo que la vida de un ciego estaba en peligro cuando trató de cruzar la calle en un tráfico intenso, Ginny saltó de la acera delante de él, ladrando sin cesar hasta que se dio la vuelta. Tal era el carácter y la vida de uno de los perros más extraordinarios e inolvidables, Ginny. Falleció el 25 de Agosto del 2005.

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