Procesando...

Qué idioma entienden las mascotas¿?

Podemos enseñar a los animales relacionar una palabra con una acción y captar el mensaje por el tono de voz.

La comunicación con las mascotas es normalmente bastante difícil. Quisiéramos que nuestros amigos nos entendieran cuando les hablamos y la verdad es que, sea lo que sea que nosotros digamos en el idioma que sea, difícilmente las mascotas lo podrán entender. Ahora bien, cuando les enseñamos a relacionar una palabra con una acción, captan el mensaje por el tono de nuestra voz y generalmente, sin darnos cuenta, realizamos algún gesto que puede resultar imperceptible para nosotros pero muy claro para ellos.

Lo importante de todo esto es la búsqueda de un lenguaje común y entendible para ambos, estos mensajes deben ser cortos, precisos, concisos y jamás podremos utilizar la misma palabra con entonaciones diferentes que hagan que nuestro amigo se confunda, ya que su reacción natural será ignorarnos. El idioma que ellos entienden es corporal, y como su poder de observación es bastante más agudo que el nuestro debemos acompañar cualquier orden con un gesto. Así nos será bastante más fácil entablar la comunicación, una mascota bien adiestrada no necesitará de nuestra voz para entendernos, con tan solo mirarnos les bastará.

Algunos me cuentan que sus mascotas entienden todo los que ellos les dicen: es porque pasan mucho tiempo juntos, permiten que sus amigos les observen y comprendan lo que significan ciertos gestos. De manera mecánica nuestra voz va acompañada de diferentes expresiones y gestos, ya sean estos relacionados con el movimiento de nuestros músculos, o con las diferentes inflexiones que le damos a nuestro lenguaje. Y ellos eso sí lo entienden, por eso se produce esta interacción tan rica en la comunicación.

Respecto a lo anterior me ha tocado ejercitar con mi amiga diferentes formas de lenguaje y los resultados que he obtenido son asombrosos y refuerzan mi teoría de la comunicación visual. Por ejemplo, al salir a caminar juntos y sin correa, en un determinado momento sin pronunciar palabra alguna ella se adelanta a mi paso, yo sólo con detenerme llamo su atención y al mostrar mi enojo en mi cara y mirarla fijamente ella comprende que su actitud no es la adecuada. Agacha su cabeza, de inmediato regresa hacia mí, se coloca a mi izquierda y se sienta. De ahí en adelante nuestro paseo se hace al ritmo que yo establezco y ella no se separa de mi lado hasta que yo no le indique que puede ir a jugar.

También le he enseñado a hacer ciertos ejercicios utilizando una palabra que nada tiene que ver con la acción. Por ejemplo le digo "loquilla", y ella de inmediato se echa y levanta sus patas y deja expuesto su estómago para que la acaricie. Mi tono de voz y mi movimiento corporal sí los entiende: el idioma que hablemos no tiene ninguna importancia para que nuestro amigo nos entienda, para ellos la comunicación visual es la base de su lenguaje y sólo utilizan los sonidos cuando la distancia es tal que no les permite mantener ese contacto y como una alternativa de producir el rápido encuentro.

En resumen, si quieres tener con tu amigo una rica comunicación dedícale tiempo para desarrollar esa técnica, y sólo lo podrás lograr si compartís paseos, juegos, momentos de interacción directa, solos y lejos de cualquier distracción.

Después de jugar en el parque siéntate un rato por ahí, acarícialo, háblale aunque no te entienda lo que digas, sentirá tus manos, escuchará tu voz y te mirará fijamente: es todo lo que requiere para llegar a entenderte.

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Fuente: www.laopiniondemalaga.es