Procesando...

Mascoterapia: Mascotas en la cárcel

Sábado, 4 de Abril, 2009

Un estudio realizado por el criminólogo Hans-Dieter Schwind de la Universidad de Osnabrück ha demostrado que la presencia y cuidado de animales de compañía (perros) en las cárceles ofrece resultados positivos en criminales juveniles.

Es un hecho mundialmente conocido el que un animal de compañía cambia a una persona. Las mascotas, sin quererlo, hacen que sus dueños adquieran responsabilidad, compromiso, y sobre todo, crean un lazo afectivo mucho más poderoso de lo que la gente que no posee mascotas puede llegar a entender.

Un animal doméstico no sólo es un ser querido cuando se adopta en una familia. También es una terapia. Un tratamiento que, según un estudio del criminólogo profesor de la Universidad de Osnabrück Dr. Hans-Dieter Schwind titulado "Animales en la Cárcel", puede perfectamente adaptarse a entornos mucho menos acogedores que el hogar privado: las cárceles alemanas.

En un país con una triste historia de sangrientos episodios protagonizados por jóvenes armados en escuelas y colegios (la masacre de Erfurt en 2002, el tiroteo de Emsdetten en 2006 y los más recientes asesinatos de Winnenden en marzo de 2009), se impone un periodo de recapacitación y de posibles métodos para el tratamiento de este tipo de criminales.

La terapia de los animales se enfoca de manera especial hacia este perfil: "La terapia pedagógica basada en animales promete resultados positivos, ante todo, en casos de jóvenes encarcelados, puesto que en este tipo de prisiones se reúnen de forma desproporcionadamente frecuente jóvenes con problemas de conducta y de desadaptación social", expone el profesor Schwind en su estudio.

El objetivo de esta curiosa terapia es provocar en los jóvenes sentimientos y sensaciones a los que son ajenos por medio del contacto y la familiaridad con los animales. En concreto, para el doctor Schwind son seis las principales metas a lograr por medio del uso de animales como "compañeros terapéuticos":

1.- La reducción de sentimientos negativos, como el aislamiento, la monotonía y la depresión, detonante incluso de comportamientos suicidas.

2.- La construcción de un sentido de la responsabilidad para con el otro, entender la necesidad de cuidados del animal, cuidarlo y darle atención.

3.- El fortalecimiento del lazo afectivo a través del diálogo no verbal.

4.- La promoción de habilidades sociales" como la paciencia o la tolerancia de la frustración.

5.- La mejora de la accesibilidad para los demás por medio, por ejemplo, de actividades dinámicas grupales.

6.- Aprovechamiento significativo del tiempo libre a través de la posibilidad de pasarlo con las mascotas.

En la cárcel juvenil de Neustrelitz, en Mercklemburgo-Antepomerania, los presos pueden pasar su tiempo libre con sus mascotas los perros.

Este tipo de programas resulta muy útil y benéfico, no solo en las cárceles, también, cunado se trabaja con personas adultas, con discapacitados, con niños. Es excelente la labor que llevan acabo con la mascoterapia. ¿Qué opinas?, participa y déjanos tus comentarios.

Fuente: www.dw-world.de

 

Comentario(s)
  1. Excelente, acciones como estas en mi país vendrían muy bien tanto para los perros como para quien se encargue de su existencia. Yo me ocupo de una perrita y es un ángel para mi existencia.