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Un perro guía no es una mascota, es una herramienta de trabajo necesaria

Sábado, 19 de Diciembre, 2009

perro guia Se puso en marcha una campaña para concienciar a los hosteleros sobre los derechos del usuario y su perro guía para tener acceso a todo tipo de establecimientos.

La Once y la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria han convocado a la prensa para presentar la campaña "Colabora sin reservas", que pretende concienciar a los hosteleros de los derechos de acceso de los usuarios de perro guía. A la cita están invitados Vicente Cadelo, Marisa Cano y Natalia Benito, tres personas con diferente grado de discapacidad visual y un elemento común: ambos acuden al desayuno en el hotel-escuela Las Carolinas acompañados por sus perros. Estos, a pesar de haber comida en la mesa y estar rodeados por ruidosos desconocidos, dan un ejemplo de comportamiento profesional, guiando a sus amos hasta su silla y ayudándoles a esquivar obstáculos, como escalones, columnas o incluso fotógrafos y cámaras.

El mensaje que se quiere transmitir está muy claro: los perros guía no son animales normales, sino auxiliares de movilidad entrenados y educados para desenvolverse en sociedad y sin provocar problemas en cualquier tipo de establecimiento. Y de eso hay que convencer a la sociedad en general, y a los hosteleros en particular.

"No es una mascota, es una herramienta de trabajo para los invidentes", aseveró el presidente de la AEHC, Emérito Astuy, aclarando que en Cantabria no se dan grandes problemas a la hora de acceder a cualquier local con un perro guía, si bien siempre hay excepciones, pero que no son en absoluto la norma. Estos casos se producen "no por mala fe, sino por desconocimiento" de empleados o empresarios que ignoran la normativa, apuntó Pedro Ortiz, presidente del Consejo Territorial de la Once.

Y es que el Parlamento regional recoge en la Ley 3/96 de Accesibilidad y Supresión de Barreras el derecho de los usuarios de perros guía a acceder a todo tipo de establecimientos (tiendas, bares, restaurantes, hoteles, cafeterías, cines, etcétera), sin que el propietario pueda aplicar en estos casos el 'derecho de admisión', bajo sanción económica. Lo mismo respecto al transporte o los edificios públicos.

Por su parte, el delegado territorial de la Once en Cantabria, Manuel Martínez, explicó la cuidadosa y estricta formación que reciben los perros en la escuela de la entidad en Madrid, donde se controla a estos animales desde que nacen hasta que se entregan a su amo, cuando tienen unos dos años de edad. "No es un perro de compañía, sabe perfectamente cuando está trabajando", apostilló Ortiz, añadiendo que, para las personas con visión reducida, acceder con su perro a los establecimientos y edificios públicos "no es un capricho, sino una necesidad".

Asimismo, los representantes de la Once recalcaron que son perros limpios, cuyos usuarios están obligados a asearles y cepillarles diariamente, además de visitar asiduamente al veterinario.

Para dar a conocer todos estos aspectos, la Once y la Asociación de Hostelería han editado 55,000 trípticos en castellano, catalán, gallego, euskera y chino (dada la proliferación tanto de restaurantes como de comercios regentados por personas de dicha nacionalidad).

Fuente: http://www.eldiarioalerta.com

Por: Irene Ruiz