Procesando...

Un perro salva a sus dueños del incendio que destruyó su casa en Valencia

Lunes, 25 de Enero, 2010

En la madrugada de ayer, cinco personas resultaron heridas, todas de carácter leve, en el incendio de una vivienda de la calle Ciudad de Mula, Valencia, que acabó afectando a casi todo el edificio. El aspecto que presentaba el inmueble horas después del incendio, los muebles carbonizados , el muro de las paredes a la vista, los techos abombados por el calor, todo hace pensar que las tres personas que en ese momento dormían en la casa tuvieron mucha suerte. Y si hubo suerte, sin duda contribuyó a ello el perro de la pareja que habitaba la casa quemada.

Según relataron a sus vecinos, el incendio se produjo alrededor de las cinco de la madrugada en el comedor del inmueble, y a esa hora tanto ellos como un amigo que ocupaba otra habitación estaban profundamente dormidos. "Nos han contado que el perro empezó a ladrar a su lado hasta que les despertó, relataba por la mañana un vecino. Entonces vieron el humo y que el salón ya se estaba quemando. Un poco más y no pueden salir".

La pareja reside en esta casa desde hace unos meses y viven en régimen de alquiler y se investiga si el fuego pudo haberse iniciado por unas velas que se habían dejado encendidas. Tanto ellos dos como su amigo sufrieron pequeñas quemaduras,posiblemente, al intentar sofocar las llamas y fueron atendidos en el hospital Clínico, aunque las heridas no fueron de gravedad.

No fueron los únicos que resultaron afectados por el incendio. La anciana que reside en el piso superior sufrió problemas respiratorios al inhalar el humo y fue trasladada al Clínico. "Ahora ya está en casa y está bien", señalaba su yerno a mediodía. También un policía tuvo que ser atendido por inhalar demasiado humo cuando intentaba avisar a los vecinos del edificio.

Otros, en cambio, ni siquiera se enteraron de lo sucedido. El propietario de una casa situada en el mismo piso de la que quedó destruida aseguraba ayer que se dio cuenta de lo que había pasado durante la madrugada cuando se levantó por la mañana, abrió la puerta de la casa y entró el humo que invadía el pasillo. Asegura que sí escuchó mucho ruido, pero lo identificó con el jaleo habitual de esta zona los sábados por la noche.

En cambio, dos jóvenes estudiantes que ocupan otra de las viviendas de este piso aún no se habían quitado el susto del cuerpo horas después del siniestro. "Mi compañera no podía dormir, así que sí pudo escuchar el jaleo y me despertó, explicaba al mediodía una de ellas. De repente oímos que golpeaban la puerta y al abrir vimos que era un bombero que nos ayudó a salir. Hemos pasado la noche en casa de mis padres".

Hasta el lugar de los hechos se trasladaron efectivos de la policía y de los Bomberos de Valencia, que lograron sofocar el fuego minutos después.

Fuente: http://www.levante-emv.com