Procesando...

Perro: Un regalo desechable para navidad

Lunes, 15 de Diciembre, 2008

Es común que durante la temporada navideña compremos cachorros para nosotros y para regalar, en algunas ocasiones empezando el mes de enero, ya pasada la euforia de la Navidad y con los gastos de la temporada y la cuesta de enero, algunas personas se dan cuenta que el perrito requiere de atención y cuidados, limpieza, comida, un esquema básico de vacunación. O bien compraron un cachorro que resultó "hiperactivo" y se encuentra alojado en un espacio pequeño, por lo cual convierte su energía en morder todo lo que encuentra ya sean plantas, botes, mangueras, puertas, inclusive las llantas de los autos.

Ese bonito cachorro se convierte en un artículo incómodo, lo mismo pasa con perros de talla grande que al crecer demuestran su alegría saltando sobre el dueño lo cual pasa a ser un "inconveniente" si hay niños pequeños en la casa los cuales llegan a tenerles miedo, evitando no sólo jugar con ellos sino que ya no visitan el área de la casa donde se encuentra la mascota en cuestión.

Algo similar ocurre con personas mayores, o que tengan un problema de salud, pues temen ser 'tumbados" por los brincos y demostraciones de cariño del perro hacia ellos.

Todo lo anterior se debe a que nos falta planeación y orientación acerca de los pros y los contras de cada raza en general y una que otra característica de cada individuo en particular.

Tomemos en cuenta todos los pormenores, desde la "pelecha" (caída natural del pelo) hasta el gasto que representa una mascota cualesquiera que ésta sea, pues las personas al no tomar en cuenta lo anterior, tratan de devolver la mascota, o revenderla o regalarla y en algunos de los casos tirarla a la calle. Yo le sugiero que antes de adquirir una mascota o de recibirla como regalo acudan a su médico veterinario y le pregunten acerca de las características de la mascota que desean llevar a su casa lo anterior nos evitara, molestias para todos, propietarios y mascotas.

Ahora para terminar una gota de filosofía. A continuación ya que estamos en diciembre con su consabida carga emocional y además la expectativa de un año que pronostican difícil les transcribo unas líneas que escribió Pablo Neruda.

Muere lentamente Quien se transforma en esclavo del hábito repitiendo todos los días el mismo trayecto, quien no cambia de marca. Quien no se atreve a cambiar el color de su vestimenta o bien no conversa con quien no conoce.

Fuente: www.elsiglodetorreon.com.mx