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La Unión Europea prohibe la compra de ropas hechas con pieles de perros y gatos

Domingo, 4 de Enero, 2009

Más de 2 millones de estos animales se sacrifican en Asia por este motivo y los abrigos suelen ser etiquetados fraudulentamente como sintéticos.

Desde el 19 de Junio del 2008 se aprobó un reglamento que prohíbe a partir del 31 de Diciembre del 2008 la comercialización y la importación o exportación desde la Comunidad de pieles de perro y de gato y de productos que las contengan.

La medida elaborada por la Comisión Europea a petición de la Eurocámara busca extender una restricción ya vigente en algunos Estados miembros como Francia, Italia, Dinamarca o Suecia. Más de 2 millones de estos animales se sacrifican anualmente para obtener sus pieles, especialmente en China y países del Sureste Asiático. Se sacrifican por lo menos 10 perros (o más, en el caso de usar pieles de cachorros) y hasta 24 gatos para elaborar un solo abrigo.

El sacrificio de estos animales es a menudo violento e inmisericorde. Los gatos se estrangulan dentro de sus jaulas, en presencia de otros gatos. Los perros se enlazan alrededor del cuello con alambres metálicos y luego se les cortan las ingles. El lazo de alambre les corta la garganta a medida que luchan por escaparse, antes de perder el conocimiento. Muchos de ellos aún están vivos cuando son colgados con alambres y comienzan a ser desollados.

Las pieles de perros y gatos se utilizan en abrigos, ribetes, forros y sombreros (incluso en peluches).

Según la Comisión Europea, no hay constancia de que en países de la Unión se críen perros y gatos con estos fines, ni tampoco datos fiables sobre los lugares de venta o la cantidad de este tipo de productos que circulan por el mercado europeo. Y es que los fabricantes acostumbran a colocar etiquetas falsas en estas ropas para ocultar su verdadero origen, haciéndolas pasar como hechas con pieles sintéticas (que resultan mucho más caras). Asimismo, la presidenta de la comisión de Mercado Interior, Arlene McCarthy, compartió esta opinión. Reclamamos una prohibición, no una restricción, dijo.

El reglamento exigirá a los importadores y comerciantes que garanticen que los artículos con los que comercian no contienen pieles de gato o perro.

Los importadores que no acaten la prohibición y sean descubiertos verán sus productos bloqueados en las aduanas y serán sancionados de acuerdo con las penas previstas para este tipo de fraudes en las legislaciones nacionales.

La norma obliga a las autoridades nacionales a poner en marcha métodos eficaces de control, capaces de diferenciar las pieles de gatos y perros de las de otros animales, así como a informar cada año a Bruselas de las confiscaciones realizadas.

Fuente: canales.laverdad.es